Consejos para la recolección de setas
Jueves, 12 de Noviembre del 2015
Más allá de su belleza evidente, de sus paisajes montañosos y de sus numerosos ríos y arroyos, la Sierra de Guadarrama esconde múltiples tesoros imperceptibles a primera vista. Uno de ellos, quizá de los más importantes, tiene que ver con el mundo de la micología. Y es que, cuando llega la primavera y especialmente el otoño, setas de todos los colores, tamaños y formas hacen acto de presencia en las laderas de la Sierra de Guadarrama, dotando al paisaje de un colorido mágico.
La llegada del otoño con sus características lluvias marca el punto de inicio de recolección para los amantes de setas y hongos. La flora micológica de la Sierra de Guadarrama es muy variada y en sus suelos y laderas podemos encontrar numerosos tipos de setas. Eso sí, no hay que olvidar que algunas de estas especies pueden ser tóxicas o incluso mortales, como ocurre con la oronja verde (Amanita phalloides). ¿Sabíis que a esta mortífera seta se le atribuye ser la causante del envenenamiento intencionado de personajes históricos como el emperador Claudio o el papa Clemente VI?
Es muy importante conocer cómo es este hongo y dónde crece para evitar sustos. La oronja verde fructifica en todo tipo de bosques, como encinares, robledales, abedulares y hayedos. Puede verse, además, en castañares e incluso bajos avellanos. Nos encontramos, además, en su época de crecimiento, por lo que es muy recomendable prestar especial atención.
Uno de los hongos más apreciados por los amantes de la micología en la Sierra de Guadarrama es el boletus, también conocido con el nombre de hongo calabaza o boleto comestible. En la Sierra de Guadarrama encontramos dos especies de este hongo: el Boletus edulis y el Boletus pinophilus. Ambos son muy similares: su forma es de tapón de champán, sus sombrerillos de color marrón y pueden alcanzar más de 20 centímetros de diámetro.
Estos dos tipos de setas se consideran comestibles. El edulis podemos encontrarlo en robledales y hayedos desde finales de verano hasta el otoño, mientras que el pinophilus aparece a finales de primavera y hasta finales del otoño, sobre todo en pinares maduros.
Consejos para la recolección de setas
Recolectar setas es una actividad muy divertida y con la que disfrutaremos de la naturaleza y del paisaje. Como la mayoría de actividades, esta resulta muchísimo más divertida si la hacemos en compañía, más aún si lo hacemos con alguien que conozca bien el interesante mundo de la micología.
Cuando salimos a recolectar setas hemos de tener en cuenta que nos encontramos en un medio natural y que este puede sufrir daños severos si actuamos de forma irresponsable. Mapa, brújula e incluso GPS pueden convertirse en buenos compañeros de viaje durante la recolección.
¿Y cuál es la mejor opción para transportar setas? Sin lugar a dudas, la cesta de mimbre, con la que conseguimos que las setas se aireen, no se aplasten entre sí y se mantengan en buen estado. Podemos encontrar este tipo de cestas de mimbre en cualquier establecimiento de barrio. En el otro extremo y como medio de transporte no debemos usar NUNCA bolsas de plástico: impiden la esporación, pueden provocar la fermentación de los ejemplares recolectados, aumentando así el riesgo a la hora de consumirlas.
Y qué mejor manera de poner en práctica todos estos consejos que disfrutando de nuestra ruta micológica por la Sierra de Guadarrama, con el Hotel Arcipreste de Hita como punto de partida. ¡Apúntate y disfruta!