Pocos dudan a estas alturas de que la bicicleta es, por méritos propios, el medio de transporte perfecto para desplazarse por las ciudades. La bicicleta es cómoda, barata y con ella evitamos el tráfico y las aglomeraciones que miles de conductores sufren a diario en todas las grandes ciudades del mundo. Hay ciudades, como Sevilla, que por sus características –planas y sin cuestas– hacen mucho más fácil el uso de la bicicleta. Pero no todas las ciudades son así. Ante esto, en los últimos años se han popularizado, y es una tendencia al alza, las bicicletas eléctricas, una nueva forma de transporte limpia, práctica y sostenible. ¿Sabes cómo funcionan las bicicletas eléctricas? Te lo contamos en este post.
¿Una ciudad solo para bicicletas? Interesante propuesta
¿Te imaginas una ciudad diseñada solo para bicicletas en la que los coches y motos estuvieran prohibidos? Esta idea, a pesar de parecer utópica –al menos a corto plazo–, es una propuesta real. El responsable de ella es Cycle Space, un estudio australiano de arquitectos encargado de asesorar a los ayuntamientos sobre la forma en que tendrían que cambiar su ciudad para que las bicicletas fueran el principal medio de transporte.
Seguridad en bicicleta también en invierno
Porque la seguridad es lo primero, aquí te damos algunos consejos y recomendaciones que harán que disfrutes aún más de tu bicicleta eléctrica aún cuando las condiciones meteorólogicas no sean buenas. Ha llegado la lluvia y pronto lo hará la nieve, pero no por eso vamos a aparcar nuestras bicicletas: una buena equipación y extremar las medidas de seguridad nos harán disfrutar tanto como el día más soleado .
La bici eléctrica crea empleo
Por fin España parece estar subiéndose al carro en el uso de la bicicleta. Es cierto que seguimos muy por detrás de países con un uso mucho más extendido, basta con ver las cifras de ciudades como Copenhague con un ratio de uso de la bici del 25% frente al 1% español. Las ciudades que más usan la bicicleta en España son Vitoria con el 9%, seguida de Sevilla y Barcelona, con un 7%. Madrid se queda lejos, con el 1,5% de usuarios.
Consejos para comprar una bicicleta de segunda mano
A la hora de compararnos una bicicleta hemos de tener en cuenta una serie de circunstancias que nos harán decidirnos por un modelo u otro, o por un tipo de bicicleta diferente del que teníamos en mente. Pero lo primero que tenemos que decidir es sí la bicicleta que vamos a comprar es nueva o de segunda mano. Algo que nos puede hacer dudar unas cuantas veces sobre nuestro futuro “caballo de acero”.
Y no es un tema baladí. Evidentemente la compra de una bicicleta nada tiene que ver con la de un coche. En una bicicleta la primera vista es importante y casi sin tocarla podemos descubrir si esta tiene o no algunos fallos.
Si nos hemos decantado por el mercado de la segunda mano podemos hacer varias cosas. Acudir a una tienda que tenga este tipo de servicio y allí elegir, y si el dependiente es cualificado, nos informará sobre pros y contras. Incluso debería de aconsejarnos si la bicicleta es la indicada para nosotros. En este tipo de negociaciones es más complicado poder regatear en el precio, y lo lógico es que fuera un poco más elevado que si lo compramos a un particular.
Podría darse el caso de que la tienda nos ofrezca incluso una pequeña garantía, pero lo que sí es seguro es que la bicicleta habrá sido revisada y puesta a punto para que se pueda utilizar nada más sacarla de la tienda.
Si nos hemos decantado por el mercado de los particulares, lo primero que hay que hacer es comprobar que nuestro vendedor es una persona seria. En internet hay muchas páginas que nos confirman, con comentarios de otros usuarios, sí la persona con la que vamos a hacer una negociación es de confianza o no lo es.
Una vez que nos hemos decantado por una bicicleta al llegar a verla hemos de seguir unas pequeñas pautas para comprobar el estado de la bicicleta.
1-Cuadro. Es lo más importante de la bicicleta junto con la horquilla delantera. Hay que comprobar su estado, que no tenga ni fisuras ni golpes. Comprobar el estado de las soldaduras y verificar que son de calidad. Ojo a las pegatinas!, pueden ocultar daños. Siempre que sea posible despegar antes de comprar.
2-Horquilla: Primordial que no esté torcida, que no haya recibido impactos que puedan haberla estropeado. Como os dejarán probar la bicicleta (sin prueba no hay compra nunca) podéis soltar el manillar para ver que no se desvía, si lo hace, id a por otra.
Tened cuidado al estado de los rodamientos de la horquilla, que no haya fricciones ni juegos extraños.
3-Cambio: Comprobar que tanto platos y piñones entran bien y a la primera y que ambos están en aparente buen estado. Si hay problemas se pueden deber a un desgaste de los elementos o de la cadena.
Hay que probar que el pedalier no tiene defectos, para ello hay que sacar la cadena del plato y dar vueltas con la mano (con la bicicleta en el aire). No debe de haber ni ruidos ni fricciones extrañas.
Los pedales también hay que verificarlos, ver que giran sobre su eje y que no haya juegos extraños entre ambos.
En cuanto a la cadena, lo normal es comprobar el estado de desgaste, pero es un elemento que en caso de no convencernos lo podemos cambiar nosotros mismos, y siempre podemos intentar descontarlo del precio en la negociación.
4-Frenos. Que las dos levas recuperen bien la posición original y de forma simétrica. Comprobar que las camisas y los cables no tienen ni óxido y el cable ha de deslizar con suavidad.
5-Ruedas. Hay que comprobar el buje, que no tenga juego, lo más sencillo es desmontar la rueda (con un cierre rápido no nos lleva más de un minuto) y hacerla girar entre nuestras manos.
En cuanto a los radios hay que ver que están en perfecto estado y que están centrados. En cuanto a las llantas hay que buscar fisuras, golpes o un excesivo desgaste en la zona de frenado.
Por último, es ideal y casi imprescindible, probar la bicicleta en todos sus extremos. Haced con ella una prueba de esfuerzo (sin romper, que el que rompe paga) exprimiendo al máximo todos los elementos (no hay que subir el Tourmalet, ni desaparecer una hora, pero una buena prueba nos garantizará que lo que compramos está en perfecto estado).
En caso de duda lo mejor es acudir a los especialistas para que nos aconsejen sobre que bicicleta nos conviene más y nos recomienden o no una de segunda mano que pueda cumplir nuestras expectativas.
Accesorios imprescindibles para una ruta en bicicleta
Las rutas en bicicleta se han convertido en los últimos años en un gran pasatiempo de fin de semana para muchos practicantes de este deporte. Pero no todos los ciclistas son los que salen plenamente preparados para pasar una jornada pedaleando por caminos o carreteras. En este post vamos a dar unas básicas nociones de accesorios que no han de olvidarse antes de salir de casa y que nos harán la vida mucho más sencilla, en caso de tener algún tipo de percance.
Lo primero es el equipo o ropa deportiva. No se nos puede olvidar casco, gafas ni guantes. Es el kit básico para poder salir a hacer una ruta en bicicleta. Tal vez las gafas pueda ser un elemento prescindible, pero siempre es recomendable llevarlas ya que no sabes de qué manera atacará el sol sobre tu figura encima de la bici. En cuanto al casco y guantes, poco que decir, al igual que en la moto, son obligatorios.
Pese a que antes de salir hemos cargado nuestros cuerpos con alimento, es importante que llevemos geles o barritas energéticas para ir recuperando la energía que hemos consumido. Junto a esto hay que llevar bebida. Un bidón no va a ser suficiente, por lo que es recomendable llevar una mochila termo o camel bag. Su capacidad suele oscilar entre un litro y dos, y la podemos rellenar con agua o con bebidas isotónicas. Pese a que el líquido se caliente, siempre será mejor beber eso que nada. Así que no podemos olvidar la hidratación para que no nos dé una pájara que nos impida seguir con nuestra ruta.
Sí la ruta a cubrir es sencilla y nos la hemos preparado con antelación, o la hemos recorrido en más ocasiones, tal vez no sea necesario el uso de un mapa o un GPS, pero siempre y cuando nos dispongamos a realizar una ruta nueva o poco conocida, lo mejor es estudiarla con anterioridad y antes de salir colocar un GPS (el móvil Smartphone sería suficiente) en el manillar de la bicicleta para que nos vaya guiando y no tener problemas.
Ese mismo elemento, el móvil, nos servirá en caso de necesidad o de contratiempo en la ruta. Aunque estemos en una zona sin cobertura la función de llamada de emergencia siempre estará disponible para alertar de los contratiempos que hayamos podido tener.
En cuanto a herramientas que deberíamos de llevar o que no se nos pueden olvidar, hay unas cuantas que son imprescindibles. Un tronchacadenas, eslabones para la misma o un quick Link. No es nada raro que una cadena se rompa al realizar un gran esfuerzo, o no tan grande si el mantenimiento que le damos a nuestra bicicleta es mínimo. Con estos accesorios podrás continuar tu ruta. A penas pesan unos centenares de gramos, con lo que no será un gran inconveniente llevarlo contigo.
El otro gran problema de la bicicleta son los pinchazos. Hay dos opciones, o la solución tradicional o la novedosa. La primera obliga a llevar una cámara de repuesto, una bomba para hinchar, parches y una multiherramienta de llaves allen para poder realizar la operación. Tampoco son demasiados “trastos” y los podrás llevar en la mochila de la bebida.
La segunda opción es la de llevar botellas de CO2 o de líquido anti pinchazos. Son algo más caras que lo tradicional, pero basta con vaciar su contenido por la válvula de la rueda para que ésta quede como nueva.
Otras herramientas que podemos llevar y que podrían sernos de utilidad son una navaja multifunción o una sencilla y unos alicates, y nunca está de más llevar unas cuantas bridas de plástico, no ocupan nada y pueden ser útiles para multitud de funciones.
En cuanto a la ropa, también debemos de añadir un cortavientos y una pañuelo para la garganta, tal vez en verano no son necesarios, pero ahora que los días son algo más frescos, siempre podremos utilizarlos para protegernos en los momentos de descanso y para no quedarnos fríos.
Así que ahora ya solo queda que elijas la ruta en bicicleta que más se adecue a tus características y disfrutes de la actividad.
Consejos para circular en bicicleta eléctrica
La circulación en bicicleta convencional ha sido durante muchos años un problema para muchos conductores de coches que veían estos vehículos como “estorbos” de la carretera. Ahora, con la llegada de las bicicletas eléctricas estos ciclos, que van más rápido que los convencionales, necesitan de algunos accesorios que ofrezcan al ciclista visibilidad y seguridad a la hora de ser vistos.
Así se desprende de un manifiesto realizado por la Fundación Mapfre en el que ofrece consejos para utilizar la bicicleta eléctrica de manera segura. Estas bicicletas “modernas” son capaces de alcanzar velocidades de 25 kilómetros por hora y el hecho de que tengan un mayor peso que las convencionales obliga a prestar una mayor atención a estos vehículos.
Hay que recordar que en nuestro país en el año 2014 se vendieron más de 17.000 unidades, un 76% más que el año anterior, y el uso de estas bicicletas eléctricas ha sido, generalmente, para su uso por las ciudades.
Siguiendo con el escrito que ha hecho público la Fundación Mapfre, se recomienda a los usuarios de estos vehículos que aumenten la seguridad de los mismos de varias maneras. Lo primero y muy importante es conocer bien la bici. Los primeros usos es recomendable practicar en un lugar cerrado al tráfico para conocer la reacción del motor eléctrico, el empuje, la fuerza y la capacidad de controlar la velocidad que nos ofrece una estructura metálica sobre dos ruedas.
Una vez que conocemos los “limites” de nuestra bicicleta es recomendable, siempre, controlar la velocidad y adaptarla siempre a las condiciones de la vía, el tráfico y el entorno. Hay que poner especial cuidado en los vehículos con los que nos vamos a cruzar, si son pesados o grandes o adelantarnos a situaciones como giros inesperados o condiciones de tráfico y meteorología cambiantes.
Otro aspecto a tener en cuenta es el de cumplir las normas de tráfico; no saltarse semáforos, cumplir con los pasos de peatones, las prioridades de paso y no ir por las aceras, a no ser que haya un carril bici en la misma.
Pero además de este tipo de “normas” lógicas y de sentido común, en el informe también se recomienda la instalación de algunos accesorios que nos facilitarán nuestra vida entre el tráfico y facilitará nuestra visibilidad a otros conductores.
La primera es la de colocar espejos retrovisores (al menos uno) en el manillar de la bicicleta ya que así podremos saber que viene por la espalda (muy útil para detectar los temidos autobuses de las ciudades).
La segunda recomendación es la de utilizar las luces tanto de día como de noche, es un plus en la seguridad al circular durante el día. A la par de las luces es casi “obligatorio” el uso de prendas visibles y de un casco. Hay que indicar, de nuevo, que las bicicletas eléctricas alcanzan velocidades que en el caso de caída podría dejarnos graves secuelas en el caso de aterrizar con la cabeza.
En el informe también se habla de “otras bicicletas” que son eléctricas y pueden circular hasta a 45 kilómetros por hora. Son bicis que se ponen a andar con solo apretar un botón, pero esos vehículos ya no son bicicletas, requieren de un permiso de conducción, un casco de motocicleta y un seguro obligatorio para poder circular.
En el epílogo del informe se habla del aspecto más desagradable de las bicicletas, los accidentes. En España, y pese a que el dato es de ciclistas de todo tipo por todas las carreteras, fallecieron el pasado año 75 personas. Un dato que da que pensar sobre como ampliar la seguridad del ciclista.
Así que ahora, con el “boom” de las bicicletas eléctricas es un buen momento de pararse a pensar en cosas que podemos hacer por nosotros mismos por mejorar nuestra seguridad y la de todas las personas que circulan o caminan junto a nuestras monturas.
El futuro de las ciudades está en las bicicletas
En los últimos 30 años el sistema de transportes en las ciudades ha evolucionado hacia sistemas más ecológicos, más dinámicos y donde las personas priman por encima de los coches. Ahora se cuela, cada vez con más fuerza, el uso de la bicicleta y de la bicicleta eléctrica para los desplazamientos en las ciudades debido a multitud de causas: lo económico de los desplazamientos, la “limpieza” de los mismos y la posibilidad de hacer ejercicio de forma sana y diaria…
En un último estudio de Allianz Risk Pulse, se analiza esta evolución en los métodos de transporte de las personas en las ciudades y tras leer las conclusiones, los expertos ha dictaminado que en un futuro no muy lejano serán las bicicletas las que gobiernen el transporte.
A día de hoy se calcula que hay más de 700 ciudades, alrededor de todo el mundo en más de 57 países, que ya cuentan con un servicio de alquiler de bicicletas, eléctricas o no.
También se habla de la evolución de las bicicletas eléctricas, un transporte que está en auge a día de hoy y que según el estudio aumentará su venta en un 27% para llegar al año 2023 con más de 40,3 millones de bicicletas eléctricas circulando alrededor del mundo. Y es que la movilidad urbana está cambiando como resultado del rápido incremento de la presencia de bicicletas eléctricas y de los programas de alquiler de bicis, que en la mayoría de los casos están subvencionados por los ayuntamientos.
El número de bicicletas eléctricas vendidas a lo largo del pasado 2014, llegó hasta los 30 millones, de las cuales un 85% de las mismas se vendieron en un país como China, país con una altísima contaminación atmosférica y donde el Gobierno está empeñado en reducir esos niveles, tan elevados de contaminación. Para ello el país ha impulsado un programa para el alquiler de bicicletas. En Hangzhou existen unas 78.000 bicicletas disponibles para alquilar, mientras que en países europeos, estos programas no llegan a cifras tan altas. En París el Ayuntamiento pone a disposición de los ciudadanos 20.000 bicicletas, el doble que en Londres que es la segunda ciudad del viejo continente con mayor disponibilidad de ciclos.
En tercer lugar de este ranking está Barcelona que es la primera ciudad de nuestro país, sobre todo por que implantó el sistema de alquiler de bicis hace ya más de 10 años.
Lo importante de estos números es que, además de un mejor servicio al ciudadano (y turista en muchos casos), es que no solo son las personas las que salen ganando con esta iniciativa. Otra gran ventaja es la reorganización urbana de la ciudad. Así muchos ayuntamientos están adaptando sus infraestructuras para promover el uso de la bicicleta.
Aunque parezca mentira, existe un índice que evalúa los esfuerzos de las ciudades de todo el mundo para convertir al ciclismo en algo más popular, se llama Copenhagenize, que viene dado por considerar a la capital de Dinamarca, como la ciudad más amiga de las bicicletas a lo largo de todo el planeta. (La anterior ciudad era Ámsterdam). Entre las ciudades españolas podemos destacar dos, Sevilla con la décima posición y Barcelona con la undécima.
Si miramos los números de bicicletas vendidas, las cifras hablan por sí solas. En Holanda, una de cada cinco bicicletas vendidas es eléctricas. En China se vendieron 32 millones en el pasado año, lejos del millón ochocientas mil de Europa, las cuatrocientas mil de Japón y de las ciento ochenta y cinco mil de Estados Unidos.
Respecto a otro aspecto importante, necesario para que estos vehículos de dos ruedas se conviertan en las reinas de la ciudad es la tasa de accidentalidad. Evidentemente son vehículos con mayor riesgo de sufrir percances, y que los mismos supongan daños para el conductor, teniendo en cuenta que no van carrozadas. Si miramos las estadísticas los accidentes ciclistas suponen una quinta parte de los accidentes de tráfico mortales. El dato de qué porcentaje es de bicis con motor y bicis que no lo llevan, todavía no se conoce, pero se supone que el riesgo de accidente aumentará teniendo en cuenta que su frecuencia es cada vez mayor. Ahora las bicicletas se utilizan, no solo para el tiempo libre, si no para los desplazamientos urbanos para ir a los trabajos.
Dato importante y determinante es el de la seguridad sobre el manillar. Se estima que tan solo un 15% de los ciclistas llevan casco protector, un dato tremendamente negativo teniendo en cuenta dos datos. El primero es que la posibilidad de caer y golpearnos sobre la cabeza es alta, ya que circulamos sobre un “hierro” y nuestro cuerpo hace de carrocería, por lo tanto nuestra cabeza puede sufrir algún tipo de percance, que por pequeño que sea puede resultar fatal. Y segundo porque la posibilidad de sufrir daños cerebrales en una caída sin caso es más del doble que si circuláramos con él. Por último otro dato demoledor. Más del 40% de las lesiones graves o mortales sufridas por ciclistas en colisiones con coches con precisamente lesiones en la cabeza.
Por último hay que hablar de lo saludable que es ir en bicicleta. Si, lo es. Pero lo es en entornos limpios. Si uno hace una ruta en bicicleta por la sierra cercana a su casa, con mucha probabilidad respirará un aire sano. Pero en ciudad no es igual.
Hay un estudio de la OCDE en el que se dice que el uso de la bicicleta reduce el riesgo de obesidad, de problemas cardiovasculares y de depresión. Pero hay que tener en cuenta que en ciudades el ciclista respira sustancias nocivas presentes en el aire contaminado. Se nota mucho en ciudad cuando se para en un semáforo en rojo al lado de los coches y motocicletas. Con este dato es importante decir que cuando los padres transportan a sus hijos en los carritos, estos van a respirar un mayor número de sustancias tóxicas debido a que la altura del carro es más baja, por lo tanto hay que tener cuidado con esas situaciones.
Otro dato que hay que cambiar para que la ciudad se convierta en “saludable” para la bicicleta, eléctrica o no, es lo que indica la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe, en el que sitúa la cifra de siete millones de personas, que son las que mueren cada año en el mundo a causa de la contaminación ambiental. Por lo tanto, dependiendo de la ciudad en la que pedaleemos, tal vez sea mejor dejarla en casa y utilizar el transporte público.
Pese a todo, los datos son los que son y el auge de las bicicletas eléctricas es evidente. Hay que intentar concienciar a los dirigentes de las capitales sobre todos estos asuntos para que la bicicleta se convierta, de aquí a unos años, en un verdadero motor para las ciudades
Bicicleta artesanal, bicicleta ecológica
La bicicleta ecológica, o la bicicleta verde, puede parecer una incongruencia hablando de un medio de transporte que solo utiliza la potencia de pedalada como modo de avance (bueno eso, hasta la llegada de las bicis eléctricas, pero eso es otra historia), pero las bicicletas ecológicas existen y en este post vamos a desgranar algunos ciclos que son más ecológicos que la tradicional bicicleta.
En la creación de una bici, el cuadro, los tubulares, los componentes, los neumáticos, siempre se pueden generar residuos, aluminios, carbono, metales que se utilizan…pero hay constructores que han tomado un camino diferente y a la hora de abordar la construcción de una bicicleta han decidido ser la excepción de la regla.
El primer ejemplo es el de una empresa llamada Cyclowood, española, gallega para más señas. Esta empresa es la única compañía en el mundo que se ha decidido a fabricar cuadros de sus monturas en madera. Las bicis son artesanales y el taller donde se fabrican está en Verín, Ourense.
En cuanto al cuadro de las bicicletas en sí, está realizado en madera de fresno con unas incrustaciones en teca, cerezo y nogal, que además de cumplir con la función estricta de resistir el peso y ayudar en el avance, visualmente son más que atractivas gracias al trabajo que se desarrolla en esta ebanistería. Eso sí, al igual que en la fabricación del cuadro se han utilizado maderas de primera calidad, el resto de componentes no puede ser menos.
De hecho la exclusividad es una seña de identidad de estas bicicletas artesanales, ya que las vetas y la tonalidad de la madera son diferentes en cada una de las piezas que salen de este taller.
El responsable de la fábrica es Gerardo Fernández Pousada, la cuarta generación ya de artesanos y ebanistas que tras la dura crisis del año 2009 decidieron reorientar su visión de negocio hacia la bicicleta y hoy cuentan con siete empleados que son los encargados de elaborar estos cuadros tan auténticos.
En cuanto a los tiempos para la elaboración de la bicicleta los números son significativos ya que los lijados, pulidos, lacados y acabados suman la cifra a más de 70 horas de trabajo, en una secuencia que dura 80 días, muchas horas y muchos días para un producto exclusivo y artesanal.
Y no es que sea algo nuevo. Uno de los usuarios de estas bicis de madera es el piloto de motos Jordi Torres, pero hay, en su nómina de clientes, ex ciclistas profesionales que las han utilizado para pruebas de ultra fondo. Otro nombre popular en la zona, también es de Verín, es el diseñador Roberto Verino, que disfruta de paseos por la comarca con su bicicleta de madera personalizada.
Desgraciadamente el origen de las ventas de estos modelos tan impactantes no se produjo en nuestro país. Las bicicletas artesanales y ecológicas no parecían demasiado interesantes para venderse en un mercado en crisis. De ahí la idea de los dueños de trabajar para para clientes en el extranjero. Antes de empezar a vender en España vendieron en Alemania, Austria, Suiza, Reino Unido y en 2014 decidieron lanzarse al mercado nacional. Después llegarían países como México, Tailandia, Estados Unidos o Argentina, de ahí que el total de sus ventas provengan, al 85 por ciento, del extranjero.
En lo referente al precio, si no fuera por este minúsculo aspecto el que escribe ya dispondría de una, la factura final oscila entre los 4.500 y los 5.000 euros pero si nos ponemos sibaritas en la elección de componentes, podemos armarnos un “pepino” de bicicleta de hasta 15.000 euros. Por modelos, estas bicicletas ecológicas se pueden adquirir para montaña, carretera o ciudad, aunque este mismo año añadieron a su catálogo una de trekking.
Y desde Galicia, cruzamos el charco y nos plantamos en México, en la península del Yucatán, donde unos estudiantes de la Universidad del Valle de México (UVM) crearon un ciclo llamado Biciwood, que como bien su nombre indica, también tiene a la madera como componente principal del cuadro. Más concretamente bambú. Una madera que es ultraresistente (en muchos lugares de Asia, los andamios siguen construyéndose de bambú).
Este proyecto nace de las cabezas de María Cristina Espinosa López y Jaime Alfonso Xool Moo, estudiantes de la mencionada Universidad. Ellos vieron como un medio de transporte como la bicicleta, podía convertirse en una bicicleta ecológica si además le añadían componentes limpios o verdes en su fabricación. De ahí surgió la idea de crear un cuadro de madera de bambú.
Esta bicicleta artesanal es una notable obra de ingeniería, pesa la mitad que una bicicleta común, tiene una vida útil de 10 años y los desperdicios son biodegradables. Pero no queda ahí la cosa ya que a la bicicleta artesanal mexicana se le puede implementar un motor para que con las pedaladas nuestra bicicleta artesanal se convierta en una bicicleta eléctrica. Gracias a ello, la bici cuenta con salidas tipo USB y un dispositivo Bluetooth que nos permitirá utilizar un Smartphone para conocer los detalles de nuestro paseo en bici y medir distancias recorridas, energías generadas y demás datos, intrascendentes para montar en bici, pero que siempre hacen ilusión cuando los conocemos.
Esta bicicleta artesanal mexicana, es de momento, un proyecto universitario, pero nunca se sabe de qué modo podrán terminar este tipo de cosas.
Por último, y aunque pueda parecer ciencia ficción al 100% hemos encontrado una bicicleta, esta vez no artesanal, pero que es más ecológica y sana que ninguna. Al menos en el producto final, ya que estamos hablando de la Air Purifier Bike, una bicicleta ecológica que a medida que vamos avanzando, recoge el aire por una toma frontal en la potencia de la bicicleta y lo expulsa como si fuera aire purificado y limpio.
La bicicleta, fue galardonada el pasado año con el premio al mejor diseño y se colocó entre uno de los mejore inventos de año.
Los creadores de este “engendro” (alguno la llamó así cuando la vio por primera vez) son la empresa de diseñadores Lightfog Creative and Designe de Bangkok que han creado (proyectado, mejor dicho) esta bicicleta para que sea una máquina realmente limpia y donde el aire contaminado podrá filtrarse para salir limpio. La teoría del asunto es que su marco de aluminio podría ejecutarse en un “sistema de fotosíntesis” que genera oxígeno a través de una reacción entre el agua y la energía eléctrica a partir de una batería de iones de litio.-
En total son tres ejemplos de bicicletas ecológicas, o bicicletas artesanales. La primera esta funcionado, venden sus productos y anuncian un pelotazo en los próximos meses (se rumorea que un futbolista muy top de la Liga española ha encargado una). Además es patria, gallega para más señas, y ya se sabe eso de “galiciacalidade”.
La segunda es un proyecto de unos jóvenes universitarios mexicanos, y la tercera parece un delirio de grandeza de un yupi de Bangkok, pero nos quedamos con los tres ejemplos ya que son sinónimo de evolución, creatividad y ecología. Un espejo donde otras industrias podrían mirarse para conseguir unos resultados óptimos para el medio ambiente y óptimos también con el accionariado que sustenta la compañía.
Rutas en bicicleta eléctrica por la sierra de Madrid
Hoy vamos a contaros una experiencia de un cliente de In Bicycle We Trust con una bicicleta eléctrica que hace unos días decidió hacer una ruta por Madrid, más concretamente por la Sierra de Madrid, a lomos de una KTM Macina Force con un motor eléctrico.
Daniel, que así se llama nuestro cliente/amigo es el que hizo la ruta por Madrid como si de un guía se tratase para poder explicarnos su experiencia en un recorrido de 38 kilómetros y con un desnivel total de 1.500 metros.
La ruta comenzó en el Hotel Arcipreste de Hita, justo en el pueblo de Navacerrada, de ahí hasta Cercedilla, Puerto de la Fuenfría, Puerto de Navacerrada y bajada hasta el hotel. La ruta la cubrió el amigo Jorge en algo menos de 2 horas y 35 minutos. (más…)


















